El paraguayo es una fruta exquisita, sabrosa y refrescante. Se trata de un híbrido del melocotón pero de forma más aplastada y un sabor más intenso.
Con un hueso pequeño, su pulpa es dulce, carnosa y muy jugosa, de color blanquecino y su piel externa fina y de color rojo aterciopelada. Se cosechan de junio a septiembre, cultivándose en zonas templadas, como Murcia y Aragón.
Procedente de China, era la fruta preferida de los emperadores en el siglo X porque podían girarlo sin mancharse las barbas. Se le llamaba la “manzana persa”. Desde allí se extendió primero a Japón y, posteriormente, a Persia. Fue Alejandro Magno quien lo descubrió y lo llevó a Occidente.

Consejos

Hay que consumirlo a temperatura ambiente y se recomienda conservarlos en el frigorífico, sobre todo si ya no están verdes. Es una fruta climatérica, madura tras la cosecha, por lo que se puede elegir el punto de maduración. Es aconsejable no colocarlos unos encima de otros.
Es recomendable seleccionar ejemplares sin golpes, arrugas o manchas. Se consume fresco, en macedonias, sangrías y en repostería: postres, helados, jaleas…

Cualidades

Con un elevado aporte nutricional, esta fruta ayuda a mantener los niveles de hidratación (tiene un alto porcentaje de agua, 86%). Su contenido calórico es muy bajo y la presencia de hidratos de carbono hace de esta fruta un alimento de gran aporte energético. También, aporta vitamina A y C, contiene el 50% de la cantidad recomendada de vitamina A y el 10% de vitamina C por pieza consumida. El potasio es el mineral con mayor presencia en su composición, aunque también posee cantidades más reducidas de magnesio y yodo.
Es un alimento ligero, con efecto saciante, que contribuye a la salud del sistema digestivo.
 
Sólo se permite la utilización de este contenido en otros sitios web enlazando con nuestra url, mencionando como fuente a cuidateycomesano. 
© Cuidateycomesano, Madrid 2018. Aviso Legal

(Visited 10 times, 1 visits today)